La radiación solar que recibe un edificio se compone de radiación directa, difusa y reflejada. Distinguirlas permite decidir mejor la orientación, el tamaño de los huecos, las protecciones solares, los acabados exteriores y el aprovechamiento de la luz natural.
RESPUESTA RÁPIDA
¿Qué tipos de radiación solar recibe un edificio?
La radiación directa llega desde el disco solar y produce sombras definidas; la difusa procede del conjunto de la bóveda celeste después de dispersarse en la atmósfera; y la reflejada alcanza el edificio tras rebotar en el terreno, las fachadas próximas u otras superficies. La suma que recibe cada plano depende de la fecha, la hora, la orientación, la inclinación, la nubosidad y las sombras del entorno.
01 · HAZ DIRECTO
Radiación directa
Llega desde una dirección solar concreta sin haber sido dispersada. Su intensidad sobre una superficie depende del ángulo de incidencia.
Se reconoce por: sombras nítidas y ganancias solares muy sensibles a la orientación.
02 · BÓVEDA CELESTE
Radiación difusa
Es la fracción dispersada por moléculas, aerosoles y nubes. Alcanza la superficie desde múltiples direcciones del cielo.
Se reconoce por: iluminación uniforme y sombras débiles o inexistentes.
03 · ENTORNO
Radiación reflejada
Llega después de reflejarse en el suelo, cubiertas, fachadas, agua, vegetación u otros elementos cercanos.
Se reconoce por: su relación con el albedo, el color y la geometría de las superficies próximas.
Radiación, irradiancia e irradiación: diferencias
En lenguaje cotidiano se utiliza “radiación” de forma general, pero al estudiar un edificio conviene distinguir dos magnitudes. La irradiancia, expresada en W/m², indica la potencia solar instantánea que recibe una superficie. La irradiación, normalmente expresada en kWh/m² durante un periodo, representa la energía acumulada.
| Componente | Procedencia | Variable habitual | Implicación de proyecto |
|---|---|---|---|
| Directa | Disco solar | DNI · irradiancia directa normal | Orientación, sombra, captación y control del deslumbramiento |
| Difusa | Bóveda celeste | DHI · irradiancia difusa horizontal | Luz natural, comportamiento con cielo cubierto y visión de cielo |
| Reflejada | Terreno y entorno | Albedo y factor de visión | Acabados exteriores, patios, cubiertas y fachadas próximas |
En un plano horizontal, la irradiancia global puede expresarse de forma simplificada como GHI = DHI + DNI · cos(θz), donde θz es el ángulo cenital. En fachadas inclinadas o verticales deben considerarse además su orientación, inclinación, sombras y radiación reflejada.
Cómo cambia según la orientación y la superficie
Fachada sur
En el hemisferio norte recibe una trayectoria solar relativamente previsible. El Sol más bajo del invierno puede penetrar bajo un vuelo, mientras que el Sol alto del verano puede bloquearse con una protección horizontal bien dimensionada. La trayectoria solar permite comprobar los ángulos en cada fecha.
Fachadas este y oeste
Reciben radiación directa con ángulos bajos por la mañana y por la tarde. En oeste, la incidencia coincide además con temperaturas exteriores elevadas durante el verano. Los vuelos horizontales suelen ser menos eficaces y conviene estudiar lamas verticales, elementos móviles, vegetación o una reducción selectiva del hueco.
Fachada norte
Predomina la radiación difusa durante gran parte del año, aunque puede existir radiación directa a primeras o últimas horas en determinadas épocas y latitudes. Ofrece una luz más estable, pero no debe suponerse que carece de ganancias solares.
Cubiertas y planos horizontales
Las cubiertas reciben una carga solar especialmente importante en verano. Su comportamiento depende de la absorción del acabado, el aislamiento, la ventilación, la inercia y la presencia de sombra, vegetación o instalaciones. Un acabado claro puede reducir la absorción, aunque también aumenta la fracción reflejada hacia otros planos.
Aplicación práctica en una vivienda de Murcia
En un clima soleado como el de Murcia, el objetivo no es eliminar toda la radiación, sino admitirla cuando resulta útil y limitarla cuando provoca sobrecalentamiento. Una estrategia coherente suele combinar huecos principales bien orientados, sombra exterior, control específico de oeste, vidrios adecuados, aislamiento continuo y una relación proporcionada entre masa térmica y ventilación nocturna.
- Invierno: aprovechar la radiación directa útil sin aumentar en exceso las pérdidas del hueco.
- Verano: detener el Sol antes de que atraviese el vidrio mediante protección exterior.
- Patios y terrazas: estudiar el reflejo de pavimentos y fachadas claras, además de la sombra.
- Luz natural: utilizar la componente difusa para iluminar con menor riesgo de deslumbramiento.
La guía sobre protección solar en viviendas desarrolla cómo traducir estas condiciones en vuelos, lamas, persianas y elementos móviles.
Método de análisis para un proyecto
- Definir el emplazamiento: latitud, orientación real, topografía y obstáculos.
- Analizar la trayectoria solar: fechas, horas y ángulos críticos.
- Separar componentes: directa, difusa y reflejada según el plano estudiado.
- Comprobar las sombras: edificios próximos, vuelos, lamas, vegetación y retranqueos.
- Relacionar clima y uso: ocupación, temperatura, ventilación, iluminación y demanda energética.
- Verificar la solución: simulación, cumplimiento normativo y detalle constructivo.
Los diagramas de Olgyay y Givoni ayudan a relacionar estas variables solares con el confort y las estrategias bioclimáticas.
Errores frecuentes
- Utilizar una proporción fija entre radiación directa, difusa y reflejada para cualquier día u orientación.
- Estudiar únicamente la fachada sur e ignorar el sobrecalentamiento de oeste y de la cubierta.
- Dimensionar una protección solar con una imagen genérica sin comprobar fecha y hora.
- Suponer que un pavimento claro siempre mejora el confort sin evaluar radiación reflejada y deslumbramiento.
- Elegir el vidrio sin coordinarlo con el hueco, la sombra exterior, la ventilación y el uso del recinto.
Preguntas frecuentes
¿La radiación difusa y la reflejada son lo mismo?
No. La difusa procede de la radiación dispersada en la atmósfera y llega desde la bóveda celeste. La reflejada ha incidido antes sobre una superficie del entorno y depende, entre otros factores, de su albedo y geometría.
¿En un día nublado desaparecen las ganancias solares?
No. La componente directa puede disminuir mucho, pero continúa llegando radiación difusa. Su magnitud varía con el tipo y espesor de la nubosidad, la posición solar y las condiciones atmosféricas.
¿Qué orientación recibe más radiación?
No existe una respuesta única sin definir fecha, hora e inclinación. En Murcia, una cubierta horizontal recibe una carga elevada en verano; la fachada sur concentra una radiación más controlable; y este y oeste reciben el Sol con ángulos bajos.
¿Un acabado blanco elimina el sobrecalentamiento?
Reduce la fracción absorbida respecto a un acabado oscuro, pero no sustituye al aislamiento ni a la sombra. Además, puede aumentar la radiación reflejada y el deslumbramiento sobre ventanas o espacios próximos.
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Puedo ayudarte a traducir la orientación, las sombras, los huecos, los materiales y el clima en decisiones concretas para una vivienda, una reforma o un espacio profesional.

2 respuestas a «Radiación directa, difusa y reflejada»
Gracias por compartir. Esto me ayuda a tener más idea. Pues soy principiante gracias
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