Una vivienda pierde calor cuando existe una diferencia de temperatura entre el interior y el exterior. La energía atraviesa fachadas, cubiertas, suelos, ventanas y puentes térmicos, y también sale con el aire que se renueva o se infiltra sin control. Para mejorar el edificio hay que identificar cuánto aporta cada vía, no limitarse a añadir aislamiento de forma indiscriminada.
El calor fluye desde las zonas más calientes hacia las más frías. La magnitud de la pérdida depende de la superficie, la transmitancia térmica de cada elemento, la diferencia de temperatura, el tiempo y el caudal de aire intercambiado. Por eso dos viviendas con los mismos metros cuadrados pueden comportarse de manera muy distinta.
Por dónde pierde calor una vivienda
| Vía de pérdida | Qué ocurre | Qué conviene revisar |
|---|---|---|
| Fachadas, cubiertas y suelos | El calor se transmite a través de los materiales. | Composición, continuidad y espesor del aislamiento; encuentros y cámaras. |
| Ventanas y puertas | Intervienen vidrio, marco, cajón de persiana, juntas y tamaño del hueco. | Transmitancia del conjunto, estanqueidad, colocación y estado de las juntas. |
| Puentes térmicos | Una variación de material o geometría crea una zona con menor resistencia térmica. | Frentes de forjado, pilares, contornos de hueco, balcones y encuentros con cubierta o suelo. |
| Infiltraciones | Entra aire exterior por rendijas no previstas y sale aire acondicionado. | Juntas de carpintería, pasos de instalaciones, encuentros y cajas de persiana. |
| Ventilación | Se renueva aire para mantener la calidad interior, con una carga térmica asociada. | Caudales, recorrido del aire, extracción y posible recuperación de calor. |
Transmisión no es lo mismo que infiltración
Una pared puede ser estanca al aire y transmitir demasiado calor si está mal aislada. Del mismo modo, una ventana con buen vidrio puede presentar pérdidas por juntas o por una instalación deficiente. Son fenómenos distintos y requieren comprobaciones diferentes.
La transmitancia térmica, expresada mediante el valor U, indica el flujo de calor que atraviesa un elemento por unidad de superficie y por cada grado de diferencia de temperatura. Cuanto menor es U, mayor es su resistencia al paso del calor. En una ventana debe considerarse el conjunto formado por vidrio y marco, no solo el dato comercial del acristalamiento.
Qué es realmente un puente térmico
Un puente térmico no es una filtración de aire. Es una zona de la envolvente donde cambia la uniformidad de la construcción por la geometría, el espesor, los materiales o la penetración de un elemento más conductor. Puede aumentar la pérdida energética y reducir la temperatura superficial interior.
Cuando esa superficie se enfría demasiado y la humedad interior es elevada, aumenta el riesgo de condensación y moho. Cubrir la mancha sin estudiar temperatura, humedad y origen del agua puede ocultar el síntoma sin resolver la causa. El Documento de Apoyo del CTE sobre puentes térmicos recoge su caracterización y métodos de evaluación.
Ventilar es necesario; infiltrar no
La ventilación controlada aporta aire exterior y extrae contaminantes y humedad. No debe anularse para ahorrar energía. El objetivo es que la renovación se produzca por los recorridos y caudales previstos, no de manera aleatoria a través de rendijas.
El Documento Básico HS del CTE establece las condiciones de calidad del aire interior. En proyectos donde resulte adecuado, un sistema de ventilación mecánica con recuperación puede transferir parte del calor del aire extraído al aire que entra, pero necesita un diseño, una puesta en marcha y un mantenimiento correctos.
Cómo detectar las pérdidas
- Inspección constructiva: permite reconocer materiales, encuentros, cámaras, humedades y soluciones añadidas durante reformas anteriores.
- Termografía: ayuda a localizar diferencias de temperatura, pero debe realizarse e interpretarse con condiciones adecuadas. Una imagen de colores no identifica por sí sola la causa.
- Ensayo de estanqueidad: una prueba de presurización puede cuantificar fugas de aire y facilitar su localización.
- Medición ambiental: temperatura y humedad relativa permiten estudiar condensaciones y confort durante un periodo representativo.
- Cálculo energético: sirve para comparar medidas y priorizar la inversión con una visión del conjunto.
Orden razonable de mejora
- Diagnosticar filtraciones, humedades y lesiones antes de ocultarlas.
- Definir una estrategia completa para la envolvente, evitando discontinuidades del aislamiento.
- Mejorar la estanqueidad al aire sin impedir la ventilación higiénica.
- Resolver encuentros y puentes térmicos relevantes.
- Valorar ventanas, cajones de persiana y puertas como sistemas completos.
- Ajustar ventilación, climatización y control después de reducir la demanda.
El orden concreto depende del edificio. Sustituir únicamente las ventanas puede no ser la primera inversión si la cubierta carece de aislamiento o existen infiltraciones importantes. También puede modificar la humedad interior si se aumenta la estanqueidad sin revisar la ventilación.
Qué comprueba el CTE
El Documento Básico HE evalúa la envolvente térmica mediante parámetros como transmitancias, coeficiente global de transmisión, control solar y permeabilidad al aire, según el tipo de intervención y la zona climática. El DA DB-HE/1 ofrece métodos para calcular los parámetros característicos de cerramientos, huecos y otros elementos.
Cumplir un valor aislado no garantiza por sí solo el confort. La orientación, el uso, la inercia térmica, la ventilación, las sombras, las instalaciones y la ejecución en obra deben funcionar de forma coordinada.
¿Quieres mejorar el comportamiento térmico de una vivienda?
Antes de decidir entre aislamiento, ventanas o instalaciones conviene estudiar dónde están las pérdidas y cómo afectará cada actuación al conjunto del edificio.