Comprender la trayectoria solar permite orientar un edificio, dimensionar huecos y diseñar protecciones con mayor precisión. La posición del Sol cambia con la hora, la estación y la latitud; por eso una solución válida para una fachada o una ciudad puede no funcionar en otra.
IDEA PRINCIPAL
La protección solar debe responder a horas y fechas concretas
No basta con saber que una fachada mira al sur o al oeste. Debe definirse cuándo interesa recibir radiación, cuándo debe bloquearse y qué obstáculos modifican la exposición real. El estudio solar convierte esa intención en una geometría comprobable.
Por qué cambia la trayectoria solar durante el año
El recorrido aparente del Sol varía debido a la inclinación del eje terrestre —aproximadamente 23,4°— y al movimiento de traslación. El eje no cambia su inclinación con las estaciones; lo que cambia es la orientación relativa de cada hemisferio respecto al Sol a lo largo de la órbita.
En el hemisferio norte, el Sol describe recorridos más altos y prolongados durante el verano. En invierno su arco es más bajo y el número de horas de luz disminuye. En los equinoccios cruza el ecuador celeste y el día y la noche tienen una duración semejante, aunque no exactamente idéntica por la refracción atmosférica y por el tamaño aparente del disco solar.

El gráfico representa recorridos orientativos para una latitud próxima a 38° N. La posición exacta depende de la ubicación, la fecha, la hora solar y la convención empleada para medir el azimut.
Altura solar y azimut: los dos datos fundamentales
Altura solar
Es el ángulo del Sol sobre el horizonte. Cuanto mayor es, más vertical incide la radiación y más eficaz puede resultar una protección horizontal correctamente dimensionada.
Azimut solar
Indica la dirección horizontal del Sol. Permite saber si la radiación llega desde el este, el sur o el oeste y relacionarla con la orientación real de cada fachada.
Como referencia aproximada, al mediodía solar en Murcia la altura ronda 29° en el solsticio de invierno, 52° en los equinoccios y 75° en el solsticio de verano. Estas diferencias explican por qué un alero puede permitir la entrada del sol bajo de invierno y bloquear buena parte del sol alto de verano.
Cómo afecta cada orientación a una vivienda
Sur
En el hemisferio norte permite captar radiación invernal y controlar el sol alto de verano mediante aleros o protecciones horizontales.
Este y oeste
Reciben radiación de baja altura durante la mañana o la tarde. En verano suele requerir protecciones verticales, lamas, persianas exteriores o vegetación.
Norte
Ofrece una iluminación más uniforme y menor radiación directa durante gran parte del año, aunque puede recibir sol a primeras y últimas horas del verano.
Cómo dimensionar un alero o una protección solar
No existe una proporción universal entre vuelo y altura de hueco. El dimensionado debe partir de la ubicación, la orientación de la fachada y el periodo que se quiere proteger. También influyen la posición del hueco, la separación del alero, los retranqueos, las lamas y las sombras del entorno.
- Definir las fechas y horas en las que interesa bloquear o permitir el sol.
- Obtener la altura y el azimut correspondientes para la ubicación del proyecto.
- Representar la máscara de sombra sobre la fachada y el hueco real.
- Ajustar vuelo, posición y geometría de la protección.
- Comprobar el resultado en distintas horas y estaciones, no únicamente al mediodía.
Una protección sobredimensionada puede reducir ganancias útiles y oscurecer el interior; una insuficiente puede aumentar el sobrecalentamiento. El equilibrio debe verificarse junto con iluminación natural, vistas, ventilación y uso de la estancia.
Aplicación práctica en obra nueva y reforma
En una vivienda nueva, el estudio solar puede influir desde la implantación y la distribución hasta el tamaño de los huecos y la posición de espacios exteriores. En una reforma ayuda a decidir si conviene añadir persianas exteriores, lamas, toldos, porches o vegetación, y a comprobar cómo interactúan con los huecos existentes.
La trayectoria solar debe combinarse con el análisis de la radiación directa, difusa y reflejada, la envolvente y el clima. Herramientas como el diagrama de Givoni permiten relacionar después esas decisiones con estrategias generales de confort.
Errores frecuentes en un estudio solar
- Utilizar únicamente la orientación general sin comprobar el azimut real.
- Analizar solo el mediodía y olvidar la mañana o la tarde.
- Ignorar edificios, árboles, topografía y otros obstáculos.
- Confundir norte geográfico y norte magnético.
- Diseñar una protección fija sin revisar su efecto en invierno.
Preguntas frecuentes
¿La trayectoria solar es igual en todas las ciudades?
No. Cambia principalmente con la latitud y también con la fecha y la hora. Un gráfico preparado para Murcia no debe utilizarse como plantilla exacta para otra ubicación.
¿Cuál es la mejor orientación para una vivienda?
No existe una orientación universal. Depende del clima, la parcela, las vistas, el programa y las sombras. En el hemisferio norte la orientación sur suele facilitar el control estacional, pero el proyecto debe valorar el conjunto.
¿Se puede calcular un alero con una regla proporcional?
Una proporción puede servir como estimación inicial, pero el dimensionado correcto requiere definir la ubicación, la orientación, el hueco y las fechas y horas que se desean proteger.
¿Quieres aplicar el estudio solar a una vivienda o reforma?
El estudio de la trayectoria solar permite decidir mejor la orientación, el tamaño de los huecos y las protecciones. Puedo ayudarte a incorporar este análisis desde las primeras decisiones del proyecto.

2 respuestas a «La trayectoria solar»
Hola, quiero que entre sol en mi porche desde octubre a abril, hemisferio Norte. De qué longitud (sur) debería hacerlo? Me estoy volviendo loca para encontrarlo.
Me voy a construir una cabañita en un campo MUY SOLEADO, y aunque vaya a ser modesta me parece MUY importante saber esas medidas….. Gracias, un saludo.
Gracias por tu consulta.
Para que el sol entre en el porche durante los meses de octubre a abril en el hemisferio norte, el factor clave no es la longitud hacia el sur sino la profundidad del porche o del alero respecto a la altura del sol en invierno. En esos meses el sol está más bajo, por lo que un porche poco profundo permite que la radiación solar penetre en el interior. Como referencia general en viviendas bioclimáticas, la profundidad del porche suele situarse aproximadamente entre 0,5 y 0,7 veces la altura del hueco o del alero, lo que permite que el sol de invierno entre y que el de verano quede más protegido.
No obstante, la dimensión exacta depende de la latitud del lugar, la altura del alero y la orientación exacta de la fachada, por lo que conviene calcularlo específicamente para la ubicación de la casa.